Naver ha implementado la criptografía post-cuántica, según KED Global, mientras el sector financiero de Corea del Sur se enfrenta a la creciente preocupación por el “Q-Day” — el punto en el que los ordenadores cuánticos podrían socavar los métodos de cifrado ampliamente utilizados. El movimiento sitúa a una de las mayores empresas de internet de Corea entre las organizaciones que se preparan para un posible cambio en los estándares de ciberseguridad.

La criptografía post-cuántica se refiere a los sistemas criptográficos diseñados para resistir ataques de ordenadores cuánticos suficientemente potentes. Gran parte de la infraestructura digital actual, incluyendo la banca en línea, los pagos, las comunicaciones y los sistemas de identidad, se basa en enfoques de cifrado que eventualmente podrían ser vulnerables si la computación cuántica alcanza la escala necesaria. El momento de esa amenaza sigue siendo incierto, pero la migración puede ser compleja porque el cifrado está integrado en redes, software y datos de larga duración.

Para las finanzas coreanas, el debate sobre el Q-Day destaca la necesidad de evaluar las dependencias criptográficas y planificar las transiciones antes de que una amenaza cuántica se vuelva práctica. El despliegue de Naver subraya cómo los preparativos se están extendiendo más allá de la investigación hacia implementaciones por parte de importantes empresas tecnológicas. Es probable que la adopción post-cuántica implique pruebas técnicas, trabajo de interoperabilidad y coordinación entre empresas e instituciones a medida que se introduzcan nuevos estándares.